Altazor. Vicente Huidobro. Unas palabras

El poeta desde tiempos inmemorables fue distinguido como un profeta que a través de sus cantos guiaba al pueblo hacia su destino. Tiempo después, todavía más interesante aún, el poeta es el visionario por excelencia.

A principios de este siglo un poeta chileno que vagaba por todo el mundo, Vicente Huidobro, le dio al poeta el título indiscutible de creador por encima de Dios y cuanto poder cósmico exista se encuentra la mano del poeta, sin el cual el mundo sería nada. Esta tesis viene contenida en una de sus obras mejor logradas, “Altazor”.

Poema largo compuesto por 7 cantos y un prefacio, “Altazor o un viaje en paracaídas” es una caída completa que sólo tiene como fin inventar la nueva política del siglo. A través de los cantos se delinea la búsqueda de una escritura vanguardista e incluso en algunas partes parafrasea de manera muy ingeniosa al surrealismo. El poema fue concebido originalmente en francés, lengua en la que venía trabajando Huidobro desde hacía algún tiempo.

En uno de sus regresos a Chile, en 1925, Jean Emar hizo la traducción de un poema en prosa llamado “Altazur: fragmento de Un viaje en paracaídas”. Aparecía por primera vez el personaje Altazor y en 1926, en una revista parisina de Juan Larrea y César Vallejo, Huidobro publica un poema bajo el título de “Venus”, estos versos trabajados de otra manera formarían parte del canto III.

Finalmente en 1931 la editorial española C.I.A.P. (Compañía Ibero-Americana de Publicaciones) publicó su libro, pero a pesar del éxito conseguido en años anteriores, “Altazor” fue ignorado y hasta tiempo después comenzaron las críticas al grado que muchos estudiosos de su obra consideran este poema como la obra más importante de Huidobro.

Hablar de unidad en “Altazor” resulta un poco aventurado, a diferencia de la mayoría de poemas largos, este rompe brutalmente en cada canto, si en el canto I encontramos a una bestia que se eleva para llegar hasta la cúspide de la creación y bota a Dios con sus palabras:

Flor de contradicciones bailando un fox-trot
Sobre el sepulcro de Dios,
Sobre el bien y el mal;

en el canto II intempestivamente abandona su postura de creador para volverse un cantante lírico:

Mujer el mundo está amueblado por tus ojos,
Se hace más alto el cielo en tu presencia,
La tierra se prolonga de rosa en rosa,
Y el aire se prolonga de paloma en paloma,

o lo mismo puede hacer del canto VII (el último) una muestra de que todos los caminos de la poesía se encuentran explorados y solamente hay una opción en el futuro, inventar un nuevo léxico:

Lalalí, i0 ia, iiio, Ai a i ai a iiii o ia.

Algunos críticos aseguran que en este poema Huidobro dejaba ver la muerte de su propuesta de vanguardia, el Creacionismo, sin embargo no existe otro poema que reúna tantos elementos para demostrar su tesis de vanguardia. Y lo que son las cosas, este magnífico poeta tenía más fe en otra obra que se publicó el mismo año llamada “Temblor de Cielo” y que también estaba en francés bajo el título de “Trémulamente de Cielo”.

Vista la riqueza de “Altazor” ya que no carga una sola idea sino que se dispersa por varios rincones, se convierte en un poema desentrañable por una vía. Es como si Dios hubiera escrito.

Comparte este texto

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on linkedin
Share on email
Share on print

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.