Breve análisis del cuento Conducta en los velorios de Julio Cortázar

Descripción preliminar:
Este relato está integrado por un bloque narrativo continuo iniciado con sangría. En dicho texto, el narrador relata las actitudes que adoptan él, su familia, los vecinos
y todo aquel que se ve involucrado en los funerales que se sucitan en el vecindario.

Análisis:
Narrador: La historia está narrada por un narrador intradiegético en 1° persona del plural nosotros, en dicho uso de la 1° persona del plural existe de manera implícita un Yo que domina la narración e impone sus percepciones:

No vamos por el anís, ni porque hay que ir […] Llegamos de a uno o de a dos, saludamos a los deudos, a quienes se reconoce fácilmente porque lloran apenas ven entrar a alguien, y vamos a inclinarnos ante el difunto, escoltados por algún pariente cercano (p. 433).

La posición del narrador es focalizada pues conoce únicamente aquello que percibe:

Durante un rato hay un amontonamiento de gente en la puerta de la capilla ardiente, preguntas y noticias en voz baja, encogimiento de hombros por parte de los vecinos (p.434).

Tiempo:
Conducta en los velorios es un relato en el que los acontecimientos se desenvuelven de manera lineal, siendo el transcurso del tiempo progresivo, es decir, los hechos son contados desde el instante en que el narrador y su familia se percatan del fallecimiento de algún vecino, para después sopesar la situación y saber si es o no pertinente asistir al velorio:

No vamos por el anís, ni porque hay que ir […] Mi prima segunda la mayor se encarga de cerciorarse de la índole del duelo, y si es de verdad, si se llora porque llorar es lo único que les queda a esos hombres y a esas mujeres entre el olor a nardos y a café, entonces nos quedamos en casa y los acompañamos desde lejos […] Pero si de la pausada investigación de mi prima surge la sospecha de que en un patio cubierto o en la sala se han armado los trípodes del camelo, entonces la familia se pone sus mejores trajes, espera a que el velorio esté a punto, y se va presentando de a poco pero implacablemente (p.433).

Si resulta que es adecuada su presencia, asisten al velorio quedándose todo lo que éste dure:

Llegamos de a uno o de a dos, saludamos a los deudos (id.).

Nosotros nos relevamos en orden, aunque sin dar la impresión de nada preparado; antes de las seis de la mañana somos los dueños indiscutidos del velorio (p.434)

Acompañan al difunto únicamente al cementerio sin presenciar el instante en el que el cadáver es sumergido a la tumba:

Cuando llega el coche fúnebre las disposiciones están tomadas (p.435).

Por lo regular no nos molestamos en acompañar al difunto hasta la bóveda o sepultura, sino que damos media vuelta y salimos todos juntos, comentando las incidencias del velorio (p.436).

Espacio:
La historia se desarrolla en Pacífico una región de Argentina (lo cual se asume por la mención que se hace a el mate dulce ) y particularmente en la casa del difunto y los escenarios que ésta propicia: la sala, el patio, la cocina, bajo el naranjo, en los dormitorios, en el zaguán, en la calle y en el cementerio:

En Pacífico las cosas ocurren casi siempre en un patio con macetas y música de radio (p.433)

…finalmente le acomete un ataque terrible de llanto que obliga a las vecinas a llevarla a la cama preparada para estas emergencias (p.434).

Actancial
Los actantes de este relato constituyen la vida cotidiana en un vecinadario de esa región de Argentina.

Narrador y su familia: No soportan la hipocresía que existe en los funerales por parte de los familiares, amigos y vecinos del difunto en cuestión. De la familia del narrador se desprenden personajes cuya acción particular contribuye para que el «sabotaje» del funeral sea todo un éxito:
–prima segunda (la mayor): Se encarga de cerciorarse de la índole del duelo.
–madre del narrador: Asiste al funeral (cuando el duelo es de verdad) para saludar en nombre de la familia.
–hermana menor: Se encarga de la primera escaramuza, llora sin parar por un difunto que no conoce.
–las tres primas segundas: Lloran sin afectación pero en modo conmovedor para seguir «animando» el funeral.
–tías: organizan los refrigerios del velorio.
–padre, tío y hermano mayor: Dan el discurso antes de la sepultura del difunto, robando el turno de la gente que ya estaba dispuesta a ello.
–vecinos y familiares del difunto: Se pelean entre sí el privilegio del funeral, teniendo gran desventaja con la familia del narrador con la que también pelean el derecho y propiedad del funeral.

Cultura
Conducta en los velorios muestra la ambición de protagonismo que existe hoy en día, donde el qué dirán prevalece ante todo y ante todos, ya que como se ha visto en el desarrollo de este relato….

Bibliografía:
Cortázar, Julio, Conducta en los velorios (Cuentos completos I), Alfaguara, México,2004 [1945]

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